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martes, 12 de agosto de 2014

ELEMENTOS PARA EL ANÁLISIS DE LA FIRMA

La altura de la letra inicial indica la importancia que se concede uno mismo frente a los demás.
Si la altura de la inicial es normal (tiene entre dos y tres veces la altura del cuerpo central de la palabra), se trata de una persona que se encuentra a gusto consigo misma. Sus metas son realistas y camina con paso firme y sin prisas hacia sus objetivos.
Si la inicial es baja, estamos delante de un individuo con pocas metas en la vida y que prefiere pasar inadvertido. Es posible que tenga un complejo de inferioridad. Si la inicial es demasiado alta, la persona lucha por ascender y no se conforma con lo que ya tiene. Es susceptible, no acepta la crítica y es fácil herirle el amor propio. Necesita que le reconozcan sus méritos, lo que puede generar insatisfacción.

 La anchura de la inicial releva la firmeza con que se camina por la vida. 
Si la anchura es normal (representa el 70% de la altura y el 50% de la distancia entre letras), se trata de una persona segura que sabe hacerse valer. Una anchura pequeña de la inicial (inferior a los parámetros descritos) responde a una persona tímida, insegura y vacilante y con temor a proyectarse socialmente. Si la anchura es grande, denota fuerza, empuje y aplomo. Quizás los otros puedan sentirse atacados en su terreno. La situación de la firma respecto a la página nos habla de cómo se sitúa el sujeto en el tiempo y en el espacio y cómo es el contacto con los demás. Una firma a la derecha del papel denota seguridad en uno mismo, extroversión e iniciativa. Pero si está muy a la derecha (tocando el límite del papel) indica impaciencia, precipitación, apasionamiento… Una firma en el centro del papel nos habla de una persona reflexiva y madura, capaz de controlar sus emociones. Si la firma está a la izquierda indica introversión, prudencia, timidez, indecisión. Si la firma casi toca el límite izquierdo de la hoja de papel, nos está indicando temores, represión y un carácter fuertemente introvertido.



Por lo que se refiere a la distancia entre la firma y el texto, cuanto más alejada está la firma del texto, más introvertida es la persona y más barreras pone para que los demás no se le acerquen. Cuanto más cerca está la firma respecto al texto, más extrovertido es el sujeto y más cálido y respetuoso es su trato con los demás. Si la firma roza el texto, el individuo tiene tendencia a invadir el espacio de los otros y se toma demasiadas confianzas hasta el punto de faltar al respeto de los demás.


La dirección del texto de la firma simboliza la ambición del sujeto y el camino empleado para conseguir sus metas. Una firma horizontal nos habla de madurez y autocontrol. El individuo sabe controlar sus estados anímicos. Una firma descendente es indicio de tristeza, enfermedad, cansancio o de una herida en el plano íntimo. Como más descendente sea la firma, más tendrá que ver con una depresión o con una tendencia autodestructiva. Una firma ascendente simboliza que la persona desea mejorar su posición. Cuanto más ascendente sea la firma, más elevadas serán sus pretensiones. Si los objetivos fijados son demasiado ambiciosos e imposibles de lograr, es un camino directo a la frustración y a la infelicidad, ya que la persona ni es consciente de las utopías que se está creando.